Nombre: Naki Ghaza. 

Raza: Elfa común. 

Nacionalidad: Vílnava. 

Edad (ciclos lunares): 252 (21 años). 

Descripción física:

 Es de piel morena, con ojos rasgados característicos de su reino natal, de tono marrón muy oscuro. Tiene el cabello largo a media espalda, pese a que siempre lo lleva recogido en una trenza, negro azabache. Su complexión es delgada y atlética, de estatura media (1,73 m). Tiene labios algo redondeados, siempre apretados. Pese a que jamás lo admitiría, tanto sus brazos como su torso y su espalda están llenos de cicatrices de sus sádicas misiones.

Descripción psicológica:

Esta muchacha es una persona muy reservada y desconfiada, con facilidad para la mentira, habilidad que ha obtenido gracias a su vida de espionaje. Su infancia en los barrios bajos de la capital vílnava, Libael, le enseñaron que la única forma de sobrevivir era hacer todo lo que podía, fuese cual fuese el precio, para asegurar su propia supervivencia. Considera a los demás cargas y no está dispuesta a tener que preocuparse por nadie… O al menos eso creía ella.

Poderes:

Al ser una elfa común, Ghaza no posee poderes elementales, como sí ocurre con las guardianas. En su lugar, esta joven tiene una extraordinaria habilidad para la lucha, forjada desde su infancia, en la que aprendió tanto a defenderse como a utilizar cualquier tipo de arma o a acabar con un objetivo de cientos de maneras distintas. 

Familia:

Nació en el seno de una familia de clase obrera del Reino Villtur, pero cuando, al igual que muchos en este territorio, viajaron a los Dominios del Austro para celebrar el cambio de docena de ciclo, una gran explosión arrasó con la isla capital, Nimue y, a la vez, con su familia. 

Cuando las autoridades la devolvieron al territorio vílnavo, fue internada en un orfanato durante algunos años, hasta alcanzar los 96 ciclos lunares (8 años humanos), cuando este estalló y la joven se vio inmersa en la espiral de violencia y descontrol de las calles de Libael. 

Una red de mercenarios y asesinos de los bajos fondos la raptaron, asegurándole la libertad a cambio de convertirla en su asesina. Ghaza, sin opciones ni probabilidad de supervivencia por su cuenta, aceptó, dejando que ellos le enseñasen a luchar, a ver una presa, a matar y a convertirse en la sombra que acabó siendo. 

A medida que creció y dejó atrás la red oscura, su rebeldía se hizo también mayor, buscando una forma de acabar con el reinado de terror que la sádica monarca Shi-Kua mantiene sobre el reino Villtur y, de algún modo que para nuestras fuentes todavía es desconocido, acabó en las Fuerzas del Mal, con propósitos algo más enrevesados de lo que pudiese parecer en un principio…