
Nombre: Lazarov Golddiger.
Raza: Elfo común.
Nacionalidad: Reiniano
Edad (en ciclos lunares): 336 (28 años).
Elemento: Awtavo.
Descripción física:
Tiene la piel un tanto morena, los ojos marrones claros, con vetas verdosas, y el cabello corto a medio cuello, ondulado, de tono castaño. Es de complexión alta, atlética y musculosa (1,79 m). Sus labios son delgados y tiene una cicatriz en la espalda, de un combate fallido, hace ya años.
Descripción psicológica:
Es una persona reservada, más bien misteriosa; tanto su pasado como sus vivencias le han aportado prudencia y le han hecho concienciarse mucho sobre el mundo que le rodea, incluídas sus acciones pasadas, fuesen más o menos lejanas.
No se define como una persona especialmente sociable, excluyendo a la tripulación del Greyash con los cuales mantiene una estrecha relación de total confianza.
Poderes:
Este joven es un elfo awtavo, lo cual significa que, pese a haber nacido en un territorio bendecido por el poder elemental, como ocurre con Los Reinos, no ha recibido un don como tal.
Pese a que esto puede parecer una debilidad, ha fortalecido a este muchacho mucho más de lo que podría haberlo hecho un poder elemental, enseñándole a trabajar sus habilidades en lugar de desear una que no puede conseguir. Conserva de su antigua vida en Los Reinos la espada propia de la guardia real, así como los dos cuchillos ceremoniales que le fueron dados.
Familia:
Cuando era pequeño y sus padres se dieron cuenta de que no iba a desarrollar una habilidad mágica (es decir, que era awtavo), lo enviaron al Reino Centro para que aprendiese a luchar entre las filas de los mayores guerreros del momento: la guardia real del Palacio Dorado.
Allí Lazarov entrenó hasta convertirse en un soldado condecorado entre las filas. Pero, poco más tarde, cuando su unidad fue asignada a una aldea del Reino de Tierra, algo sucedió: Lazarov descubrió un oscuro secreto allí guardado, que cambió su visión de cuánto conocía.
Cuando regresó al Reino Centro, amenazó al Consejo Reiniano con desvelar la verdad acerca de la aldea en los Bosques Verdes. Los miembros del consejo lo acusaron de traición y le fue dictado un juicio. Pese a esto, el muchacho desapareció justo antes de ser juzgado, únicamente dejando atrás una pequeña mariposa anaranjada, y cientos de recuerdos empañados por el dolor de la pérdida y la cruel verdad por la que quienes amaba se habían sacrificado.
